Las funciones del lenguaje y las intenciones de los usuarios
Las funciones del lenguaje, desde Roman Jacobson, discípulo de Saussure, el padre del estructuralismo, son seis, que se relacionan con la actitud o intencionalidad del emisor:
Función referencial o representativa es la que está presente en los textos enunciativos, que aseveran o niegan hechos. Propio esta función es la denotación, el modo indicativo y la entonación enunciativa.
Función expresiva o emotiva, propia de los textos relacionados con el mundo subjetivo del emisor. No es el enunciado de sentimientos, es la expresión de sentimientos; por ello, los recursos de los textos emotivos fundamentalmente son la entonación exclamativa, el subjuntivo, las interjecciones, la modalidad de los enunciados exclamativa, dubitativa o desiderativa.
Función apelativa o conativa es la que trata de buscar una respuesta del receptor, bien sea verbal (como en el caso de las oraciones interrogativas) o comporta mental (como en las oraciones exhortativas). La entonación expresiva o enfática también es propia de esta función, en el caso del imperativo. La entonación interrogativa, los vocativos son formas propias de la función apelativa del lenguaje.
Estas tres funciones son las básicas.
Jacobson presenta otras tres, que son desdoble de las anteriores:
La función metalingüística, un caso particular de la función referencial, que es la que se usa cuando utilizamos el código lingüístico para explicar el propio código.
La función estética o poética, cuando el mensaje adquiere importancia tanto por lo que trasmite como por la forma de decirlo. Son mensajes que buscan la belleza y usan herramientas características: el lenguaje literario y sus recursos estilísticos. En tanto que juega con valores connotativos y subjetivos, se correlaciona con la función expresiva o emotiva.
La función fática o de contacto, para mensajes que investigan si el mensaje circula adecuadamente por el canal y llega al receptor. Son fórmulas fáticas aquellas que inician, mantienen o finalizan la comunicación. La función fática busca mediante procedimientos de feed-back o retroalimentación si el mensaje llega en buenas condiciones.
LA EFICACIA COMUNICAVITA
Características del lenguaje verbal
El lenguaje verbal tiene unas características únicas que lo distinguen de otros, entre las que destacan:
1.el carácter arbitrario de la relación entre significante y significado, que se demuestra con la pluralidad de lenguas: no hay ningún motivo para que una realidad concreta reciba ese nombre y no otro y por eso los diferentes idiomas usan diferentes términos.
2.la doble articulación del signo.
3.el carácter simbólico de la palabra, que la aleja del referente inmediato y que permite referirse a realidades no presentes y ampliar así el espacio de expresión.
Las características del lenguaje verbal, también se encuentran en razón de su aplicación diaria. De forma sencilla, se caracteriza por dos aspectos: La EXPRESIVIDAD, dando al lenguaje verbal una espontaneidad, cuando se usa de forma natural, lleno de matices afectivos que dependen del tono que se emplea y que se complementa con gestos y ademanes. El VOCABULARIO, siendo este sencillo y limitado, lleno de incorrecciones como frases hechas (muletillas) y repeticiones.
Los elementos para-verbales y no verbales
La mayoría de la información no se transmite por el lenguaje cuando hablamos. El tono de voz, los gestos, la postura o la cara de quien nos habla nos dan muchos más datos que las palabras que pronuncia. Lo mismo ocurre con un texto: cómo está distribuido en la página, los títulos, la negrita o la cursiva, dónde lo encontramos etc. son pistas que pueden ayudar a entender la estructura del escrito, su finalidad.
EL DIALOGO
Definición
Es una conversación entre dos o más personas, mediante la que se intercambia información y se comunican pensamientos sentimientos y deseos. Puede ser oral o escrito.
Características del diálogo oral:
Las personas que hablan se llaman interlocutores.
Es muy expresivo puesto que intervienen los gestos, la entonación y la actitud.
Es espontáneo y se utilizan frases cortas y simples.
Suele tener errores y frases sin terminar.
Un buen diálogo:
Respetar al que habla.
Hablar en tono adecuado.
No hablar todos a la vez.
Saber escuchar antes de responder.
Pensar en lo que dicen los demás.
Admitir las opiniones de los demás.
Características del diálogo escrito
Se utiliza mucho en el cuento y la novela para dar vivacidad y autenticidad al relato.
Es la forma de escribir el teatro.
Es mucho menos expresivo y espontáneo que el oral.
Tiene menos errores que el oral porque da tiempo a pensar y corregir
Formas:
Estilo directo. El autor reproduce exactamente las palabras de los personajes que hablan.
- ¿Qué te parece la fotografía? - preguntó Sara. Javier contestó: - No está mal, pero los colores han salido algo oscuros.
Estilo indirecto. El autor reproduce la conversación entre dos personajes, pero no textualmente.
Sara le preguntó a Javier qué le parecía la fotografía. Él contestó que no estaba mal, pero que los colores habían salido algo oscuros.
Ortografía: · Hay que usar correctamente los signos de puntuación. · Siempre que habla un personaje se escribe en otra línea y con un guión delante. · El narrador debe aclarar al lector siempre qué personaje habla, pero sólo si es necesario.
La palabra problema proviene del griego lanzar adelante"
Un problema es un obstáculo arrojado ante la inteligencia para ser superado, Una dificultad que exige ser resuelta, una cuestión que reclama ser aclarada.
Todos vivimos resolviendo problemas: desde el más básico de asegurar la Cotidiana subsistencia, común a todos los seres vivos, hasta los más complejos desafíos planteados por la ciencia y la tecnología. La importancia de la actividad de resolución de problemas es evidente; en definitiva, todo el progreso científico y tecnológico, el bienestar y hasta la supervivencia de la especie humana dependen de esta habilidad. No es de extrañar por lo tanto que la misma se haya convertido en un nuevo objeto de estudio, atrayendo por igual la atención de psicólogos, ingenieros, matemáticos, especialistas en inteligencia artificial y científicos de todas las disciplinas.
"Resolver un problema es hacer un descubrimiento. Un gran problema significa un gran descubrimiento, pero hay una partícula de descubrimiento en la solución de cualquier problema. El suyo puede ser modesto, pero si pone a prueba la curiosidad que induce a poner en juego las facultades inventivas, y si lo resuelve por medios propios, puede experimentar la tensión y el encanto del descubrimiento y el goce del triunfo.
Evidentemente la resolución de problemas está estrechamente relacionada con la creatividad, que algunos definen precisamente como la habilidad para generar nuevas ideas y solucionar todo tipo de problemas y desafíos.
El pensamiento creativo se ha dividido en divergente y convergente. El primero consiste en la habilidad para pensar de manera original y elaborar nuevas ideas, mientras que el segundo se relaciona con la capacidad crítica y lógica para evaluar alternativas y seleccionar la más apropiada.
Aunque ya nos encontramos en el siglo XXI es bastante temerario hacer un balance de Hitos Matemáticos del siglo pasado. En primer lugar porque la perspectiva es aún escasa y, en segundo lugar y más importante, porque las propias características de la Matemática del siglo XX, marcadas por un desarrollo sin precedentes y una amplitud de temas extraordinaria, hace que sea muy difícil por no decir imposible la catalogación de Los hitos fundamentales de la ciencia matemática. Esto se debe a diversas causas.
En primer lugar, porque la producción matemática del siglo XX ha superado (en cuanto a extensión y posiblemente en cuanto a calidad) a la producción en toda la historia anterior. Por citar algunos datos: en La década de Los 90 se han publicado una media de más de 50.000 trabajos anuales de investigación en Matemática en las revistas especializadas del todo el mundo.
Junto a la cantidad de producción, la segunda causa es, sin duda, la diversidad de campos que ella abarca: a lo largo del siglo XX han surgido y se han desarrollado áreas completamente nuevas, y los resultados matemáticos han impregnado prácticamente todas las parcelas de nuestra vida cotidiana. Como resultado, el desarrollo tecnológico y científico del siglo XX no ha tenido parangón en la historia de la humanidad. Conviene no perder de vista esta perspectiva: la Matemática es la base, los rieles sobre los que caminan las ciencias y la tecnología; sin un desarrollo matemático no puede haber un desarrollo científico parejo y la historia está llena de ejemplos que muestran como sólo cuando la maquinaria matemática ha desarrollado los conceptos y técnicas adecuadas se han podido dar nuevas teorías y grandes pasos científicos. Citemos tres ejemplos típicos del siglo XX: la Teoría de La Relatividad de Einstein, imposible sin el desarrollo de la Geometría diferencial moderna, los estudios sobre compatibilidad que de la mano de Von Neumann condujeron a la creación de las computadoras, y los trabajos de Shannon sobre la Teoría Matemática de la Comunicación de los años 1948 y 50 que sentaron las bases de la Teoría de Códigos y por consiguiente de la moderna transmisión de datos.
Cuando hace aproximadamente 4.600 millones de años se formó la Tierra, a una temperatura cercana a los 1730ºC, se trataba de un lugar inhóspito e imposible para la vida. Hace 4.450 M.A. se diferenció el núcleo y, muy pronto, transcurridos los primeros 400 M.A, el planeta fue aumentando su tamaño por el aporte de meteoritos que golpeaban y agitaban su superficie. Los vientos solares provocados por este bombardeo continuo barrieron la atmósfera de hidrógeno mientras las erupciones volcánicas aportaron vapor de agua y gases tóxicos como el monóxido de carbono, el amoníaco y el cianuro de hidrógeno. Deberían transcurrir otros 400 M.A para que la vida comenzara a emerger en forma de las primeras células que pronto colonizaron todos los ambientes y formaron una densa capa viva.
En la antigua Grecia, Anaximandro aceptó un origen espontáneo de ciertas criaturas: "… a partir del calentamiento del agua y la tierra nacieron los peces…".
Tales de Mileto consideraba que el agua era el elemento primordial del que emanaban todas las cosas, incluidos los seres vivos.
Hasta mediados del siglo XVII se aceptó el punto de vista aristotélico y el origen de la vida se consideraba el producto de la creación. Pero junto con esta opinión creacionista persistió el dogma de la generación espontánea, según el cual los seres vivos podían surgir de la materia inanimada.
En el transcurso del siglo XIX dos importantes avances en el conocimiento provocaron un cambio radical de la opinión dominante:
En primer lugar, Louis Pasteur desechó la aparición de formas de vida espontáneas con sus investigaciones experimentales, y planteó la existencia independiente de las diferentes formas de vida.
En segundo lugar, Charles Robert Darwin junto con Alfred Russel Wallace esclarecieron los mecanismos de la evolución por selección natural, lo que contribuyó definitivamente al abandono de las viejas ideas.
Darwin postuló la existencia de organismos iniciales sencillos que luego comenzaron a evolucionar hacia formas más complejas.
La atmósfera inicial carecía de oxígeno libre; todo el oxígeno existente estaba combinado con hidrógeno, metales y elementos químicos. Al no tener oxígeno libre, la atmósfera inicial era reductora y estaba formada por gases como el nitrógeno, el metano, el monóxido de carbono y otros similares.
La ausencia de oxígeno libre en esta atmósfera resultó esencial para impedir la destrucción por oxidación de las moléculas orgánicas recién formadas, pero a la vez, la falta de la capa de ozono permitía el pasaje continuo de radiación UV, letal para los agregados moleculares.
El vapor de agua se formó tanto por la fusión de las rocas volcánicas y las altas temperaturas, como por el aporte de los cometas.
La evidencia suministrada al estudiar ciertos cristales en las rocas más antiguas señala que la interacción entre la roca fundida y el vapor de agua formó los primeros océanos hace, aproximadamente, 4.200 M.A.
Sin embargo, hasta hace 3.900 M.A., estos océanos iniciales se evaporaban y volvían a condensarse, tal vez en numerosas ocasiones, por el bombardeo de meteoritos.
Obviamente estas condiciones extremas impidieron inicialmente la formación de células o de cualquier otro indicio de vida, debido a la esterilización completa del ambiente, como si se tratara de un gigantesco horno, con temperaturas que en ocasiones se acercaban a las de la superficie de Mercurio, por encima de los 500 ºC.
Estas condiciones también crearon un ambiente selectivamente favorable para la formación de organismos hipertermófilos (que toleran temperaturas cercanas o por encima del punto de ebullición), como ocurre con varios representantes del imperio Archaea y el imperio Bacteria (organismos procariotas, es decir, sin núcleo ni membranas internas)
Surgieron diversas posibilidades sobre cuál habría sido el ambiente propicio para la formación espontánea de polímeros (proteínas, ácidos nucléicos) a partir de monómeros (aminoácidos, nucleótidos). Debería ser un ambiente protegido de las radiaciones UV y a una temperatura adecuada. Para el investigador alemán Günter Wächterhäuser las fuentes hidrotermales submarinas cumplían con estos requisitos. Al estar a más de 5.000 metros de profundidad estaban protegidas de las letales radiaciones UV (ya que la radiación solar ingresa hasta cierta profundidad); además eran ambientes alcalinos y fuertemente reductores que favorecían la formación de polímeros.
Estas se encuentran a elevadísimas presiones, debido a la gran profundidad, y a altas temperaturas, al estar asociadas con las chimeneas de volcanes submarinos. Además, en el ambiente hidrotermal abundan las moléculas sencillas, como monóxido de carbono, dióxido de carbono, sulfuro de hidrógeno y amoníaco, y otras moléculas como el cianuro de hidrógeno, metano e incluso varios óxidos metálicos, todos necesarios para la síntesis de aminoácidos y nucleótidos, y de los intermediarios energéticos, como el ATP (adenosintrifosfato).
En la década de 1990 se descubrió en las chimeneas hidrotermales del océano Pacífico oriental, que emanan a 380 ºC, la presencia de compuestos que cumplen este requisito de centro catalizador. Desde la década de 1970, también se había logrado simular en el laboratorio mezclas experimentales de polipéptidos a partir de aminoácidos a temperaturas ubicadas por encima del punto de ebullición del agua en combinaciones adecuadas de aminoácidos.
Los polímeros recién formados debían separarse de alguna manera del medio externo. El próximo paso debió ser entonces el agrupamiento de los proteinoides macromoleculares en conjuntos todavía mayores (aunque no necesariamente vivientes), de un tamaño de 1 a 2 micrones de diámetro: los liposomas, los coacervados y las microesferas.
Líposomas: son esferas de moléculas orgánicas rodeadas por una película de lípidos que mantiene diferenciado el medio interno del externo. Se dividen formando otras esferas más pequeñas.
Coacervados: son esferas de moléculas orgánicas con polipéptidos y polisacáridos rodeadas de moléculas de agua, que puedan absorber selectivamente materiales del medio externo (antecedente de membrana celular).
Microesferas: son esferas proteicas, selectivamente permeables y excitables, rodeadas de agua, o bien formadas por pequeños volúmenes de agua encerrados en capas de polipéptidos. En parte, también pudieron formarse bicapas lipídicas en soluciones acuosas, y ésta podría ser también una condición alternativa para la formación de las primeras membranas celulares.
Pero los agregados macromoleculares (aun los virus) no tienen vida. Y, a pesar de la organización de los proteinoides y de la permeabilidad selectiva que ofrece la formación de bicapas lipídicas en las microesferas, les faltaban sin duda la capacidad de replicación, necesaria para la continuidad de la vida, y las enzimas (proteínas que aceleran y posibilitan las reaccionesquímicas de los seres vivos).
Un sistema de salud engloba todas las organizaciones, instituciones y recursos cuyo principal objetivo es llevar a cabo actividades encaminadas a mejorar la salud.
El sistema de salud argentino está compuesto por tres subsistemas: el público, el de las Obras Sociales y el Privado. De ahí la importancia de tener en cuenta las características centrales de cada uno de ellos para lograr una visión cabal del escenario existente en este sistema y la representación de los distintos actores en cada nivel de análisis.
Esta conformación especial le imprime al área de la salud una lógica peculiar puesto que implica la coexistencia de cada uno de estos subsistemas, en la que difieren respecto a su población objetivo, los servicios que brindan, el origen de los recursos con que cuentan y nivel de decisión en el sistema.
El estado de salud de una sociedad “es la resultante de la interacción entre la población y el ambiente”. Por su parte, la estructuración de un sistema de salud público pretende dar una respuesta organizada a los problemas que se presentan cumpliendo tres funciones principales: la provisión de servicios, la financiación y la gestión.
Un sistema de salud “saludable” necesita de políticas públicas que ayuden a reducir los riesgos para la salud, pero también, que fortalezcan al sistema monitoreando su equidad y oportunidad; generando estrategias que en definitiva den respuesta a los problemas en tiempo y en forma, proporcionando buenos tratamientos y servicios acorde a las necesidades de la población.
El principal responsable en el desempeño global del sistema de salud es el Sector Público (Gobierno), pero también resulta fundamental la buena rectoría de la red sanitaria, los municipios, organizaciones de la sociedad civil y la sociedad en general.
En definitiva una política de salud señala las acciones para resolver los problemas sociales y debería apoyarse, como estrategia, en la articulación entre los distintos actores que conforman el sistema, entre ellos la Universidad como productora de docencia, conocimiento e investigación.
En este marco la Plataforma de Información para Políticas Públicas, se plantea como una alternativa de vinculación interinstitucional generando una sinergia en la construcción de conocimiento, fortaleciendo la investigación sanitaria con el sistema de salud y a la vez acercando propuestas colaborativas y mancomunadas que fortalezcan a ambos sectores. Es decir pasar del diagnostico a la acción y del trabajo individual a la construcción colectiva fundamentada en visiones estratégicas de amplio espectro.
Pensar en red para desarrollar la investigación en políticas públicas de salud, es habilitar a sus miembros en el despliegue de hechos reales que permiten la construcción de nuevos escenarios de participación.
Un mensaje clave de la VI Conferencia Internacional sobre Promoción de la Salud en Tailandia, en agosto 2005, aporta como lema: “Mayor participación en los esfuerzos para mejorar la salud mundial”.
"La premisa fundamental es que para alcanzar la salud para todos, una gama amplia de actores deben comprometerse con la promoción de la salud".
Así mismo exhorta a "todos los interesados directos a trabajar juntos en una alianza para cumplir con los compromisos y llevar a cabo sus estrategias. Estipula que sus iniciativas deben concentrarse en cuatro objetivos clave:
Garantizar que la promoción de la salud sea esencial en el programa mundial para el desarrollo.
Hacer que la promoción de la salud sea una responsabilidad primordial de los gobiernos.
Incluir la promoción de la salud como una buena práctica corporativa.
Fomentar la promoción de la salud como objetivo fundamental de las actividades de la comunidad y la sociedad civil”.
El Sector Público debe esforzarse por la conformación de grupos interdisciplinarios capaces de mediar en la construcción de las políticas públicas.